Donde queda la función social del gobierno con la venta de Isagen?

Por: Sandra Castro | Agosto de 2013
El gobierno Santos al final de su periodo presidencial manifiesta la venta de Isagen con la justificación de expandir e invertir en infraestructura a partir de agosto de 2014.

Isagen, una empresa orgullosamente Colombiana caracterizada por traer progreso económico al país, reconocida por la generación y comercialización de energía en mercados internacionales, con seis hidroeléctricas, un rendimiento económico de más de $1,731,539 millones en 2012 y un crecimiento de más del 3% con relación al año 2011, será entregada en un 57% al sector privado mediante la puesta de sus acciones en el mercado.

Esto en el ámbito financiero es un retroceso del Gobierno Nacional, que desconoce las grandes posibilidades de posicionamiento, rentabilidad económica y potencial que ésta gran empresa aporta al País.

Colombia por su riqueza hídrica y el modelo de sus empresas de economía mixta se ha venido posicionando a nivel internacional en la generación y comercialización de energía, principalmente a través de Isagen, pues ésta empresa, insignia de los colombianos hace transferencia de conocimiento y los proyectos de expansión y venta de energía a nivel internacional ha optimizado en gran manera su alcance y posicionamiento en la región.

Más allá de la rentabilidad y las pérdidas económicas de las empresas, la venta de Isagen se traduce en la privatización del recurso hídrico en Colombia, y aun más grave la imposibilidad de ejercer control sobre la prestación de los servicios públicos domiciliarios, puesto que el aprovechamiento de este recurso para la generación de energía quedaría en manos de los inversionistas privados y el gobierno se estará desprendiendo de su función social, pues la prestación de los servicios públicos domiciliarios son esenciales para la satisfacción de las necesidades básicas y la disminución de la pobreza.

 La CEPAL en su estudio Contribución de los servicios energéticos a los Objetivos de Desarrollo del Milenio y a la mitigación de la pobreza en América Latina y El Caribe, reconoce el uso del servicio público domiciliario de energía, como un servicio básico para la vida y la disminución de la pobreza aunado al recurso hídrico, eje y fundamento de la economía de los países.

Es por ello que la venta de Isagen no es conveniente para el país. Además, vender está reconocida y exitosa empresa no solo representa una pérdida en el mercado energético, sino una flagrante violación al artículo 150 No 9 de la Constitución Política por no contar con la autorización del Congreso para enajenar bienes nacionales.

Los países hoy reclaman el manejo público con carácter social de sus recursos naturales, dando prioridad a los que cumplen con la función social del Estado en la satisfacción de las necesidades básicas insatisfechas para la disminución de la pobreza y la protección de los derechos fundamentales, tal es el caso de las empresas que pertenecen al sector de los servicios públicos domiciliarios.

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