¿Qué significa asumir el reto?

Elizabeth Bonilla. Analista Axioma
Centro de Investigación y Desarrollo independiente


El atomizado sistema de partidos y desde luego la democracia colombiana ha atravesado momentos difíciles y críticos, el detrimento de la gobernabilidad, los escándalos de corrupción, el evidente debilitamiento de las instituciones, y entre otras la ilegitimidad de múltiples acciones del gobierno, los legisladores y los jueces del país, por años ha acompañado la historia política.

En esa historia se han emprendido proyectos de reforma del Estado, aumento en la exigencia de la transparencia, movimientos ciudadanos que demandan reducir la corrupción, elecciones, reformas constitucionales y políticas, medidas todas que retóricamente aspiran a encauzar a Colombia por el país que debería ser. Entre esas acciones de transformación la reforma política iniciada desde el 2003, pretendía compactar el atomizado sistema de partidos en Colombia, dar unidad a las disimiles ideologías políticas tener un sistema de partidos fortalecido que le hiciera peso a la corrupción.

El resultado lejos de ser lo que se explicaba, dejo partidos políticos unidos por intereses electorales, “colchas de retazos” cohesionados por curules y no por intereses de país. Sin que fuera suficiente en un atentado contra la democracia la pasada reforma política estableció el umbral del 3% como condición para mantener la personería jurídica, así las cosas ¿dónde quedan las minorías políticas?

En ese escenario las minorías políticas son inexistentes, siguen sin importar las colectividades sólidas, con ideologías consolidadas, importa que los pequeños se “unan o desaparezcan”. En la misma bolsa van las peras, las manzanas y el detergente. La esencia de los partidos políticos no interesa, importa que consigan 450.000 votos en la contienda electoral de marzo del siguiente año para que puedan sobrevivir. Es decir, importan los fines y no los medios. Un atentado para la democracia y para la constitución colombiana que defiende el pluralismo como una condición del Estado.

Ahora bien, entre lo que los expertos han llamado minorías, se encuentra el Movimiento MIRA, afirman muchos que su crecimiento exponencial ha llegado a su asíntota, y que se encuentra en el filo de la cuchilla, en el 2014, dicen los expertos está más afuera que adentro. Pero la evidencia muestra lo contrario, el Movimiento MIRA ha mantenido su crecimiento de base de forma constante, ha sido ejemplo de gestión en las corporaciones públicas y en los cargos uninominales, ha tenido que soportar el lastre de una tradición de ineficiencia en la administración pública, y aun así se mantiene dando ejemplo y moviéndose entre un difícil escenario el de la tradición política colombiana.

MIRA confía en que su gestión será premiada por los ciudadanos, estamos a un punto en el como ciudadanos debemos generar conductas de transformación en nuestra cultura política, no más votos por contraprestación, el voto ciudadano debe premiar la coherencia en la gestión, dejando de lado prejuicios sectarios o mitos que para nada le hacen bien a la política. En las próximas elecciones se deben premiar a los coherentes y juiciosos en su gestión, las buenas prácticas en la política se ejecutan paso a poso y poco a poco, de la forma en la que MIRA ha incursionado en este terreno.

Desde el centro de pensamiento Axioma, felicitamos a los miembros de la dirección nacional del Movimiento MIRA y a cada uno de los militantes, cientos de personas en Colombia y en el mundo que portan la camiseta azul y hablan del Miraísmo, más que como una ideología política como un estilo de vida. Siendo nuestra casa el Movimiento MIRA nos sentimos orgullosos de la labor en la defensa de los menos favorecidos y desde luego del aporte valioso que nuestra colectividad ha hecho a la política, una opción diferente, la tercera vía que se ha mantenido sin protagonismos políticos exacerbados, si negociar su ideología por puestos, cargos, votos o beneficios.

Asumir el reto, es continuar haciendo política honesta y transparente contra todas las adversidades, contra un umbral que de frente pretende exterminar a los pequeños, contra la corrupción y contra politiquería, permanecer trabajando sin cansancio hasta el último día por una causa superior: Una mejor nación.

Felicitaciones por 13 años de ejemplo, 13 años de crecimiento, 13 años de aprendizaje, 13 años transformando la cultura política colombiana, 13 años de Miraísmo, 13 años demostrando que trabajar por una Colombia más justa e incluyente no es un juego de palabras, sino una realidad de la que todos hacemos parte como constructores y beneficiarios.